Nepal
No es un destino más en el mapa. Es un punto de encuentro entre mundos que todavía siguen vivos.
14 Días de aventura, cultura e Himalayas
Del 20 de Abril al 4 de Mayo 2027
Nepal: donde cultura, espiritualidad y montaña conviven de verdad.
Nepal no es un destino más en el mapa. Es un punto de encuentro entre mundos que todavía siguen vivos.
En un mismo país conviven antiguas rutas del Himalaya, monasterios budistas suspendidos en el tiempo, templos hindúes donde lo sagrado y lo cotidiano se mezclan sin frontera, y pueblos de montaña donde la tradición no se conserva: se vive. La religión no es una idea, es parte de la vida diaria, de los gestos, de la forma de estar en el mundo.
En los valles y en las alturas habitan decenas de etnias distintas, cada una con su propia lengua, historia y forma de habitar la montaña. Gurung, Tamang, Sherpa y comunidades de origen tibetano en el norte más extremo. Cambiás de valle y cambian los rostros, los rituales y la arquitectura. Es diversidad real, no representada.
Y sobre todo está el Himalaya. No como postal, sino como presencia constante. Montañas que dominan el horizonte, valles profundos, ríos que cortan la roca como si el tiempo los hubiera esculpido durante siglos. Hay momentos en los que el paisaje deja de ser bello para volverse inmenso. Te rodea, te reduce, y te obliga a mirar distinto.
Nepal tiene una mezcla difícil de explicar: caos y calma, devoción y crudeza, belleza y austeridad en el mismo plano. Y quizás por eso impacta tanto.
No es un lugar para ver algo distinto, sino para viajar distinto.
Llegada e inmersión
Días 1–4
Este primer día será para llegar a Katmandú, instalarnos y empezar a dejar atrás el ritmo de casa. Quienes lo necesiten tendrán traslado desde el aeropuerto; el punto de encuentro de la expedición será nuestro alojamiento en la ciudad.
Una vez reunidos, tendremos tiempo para descansar, acomodarnos después del viaje y conocer a quienes compartirán el camino durante los próximos días. Katmandú puede sentirse intensa al principio: el movimiento de sus calles, los sonidos, los aromas y una forma de vivir que rápidamente nos recuerda que estamos lejos de casa.
Por la noche compartiremos nuestra primera cena como grupo. Será un encuentro tranquilo para conocernos, conversar sobre lo que viene y repasar juntos los detalles de la expedición. También tendremos una primera introducción a algunas costumbres y expresiones básicas que nos ayudarán a acercarnos a Nepal con respeto y curiosidad.
Todavía no habremos salido a la ruta, pero el viaje ya habrá comenzado.
Noche en Katmandú.
Antes de caminar entre montañas, dedicaremos un día a comprender un poco mejor el país que nos recibe. Mientras nuestro equipo local se ocupa de tramitar los permisos necesarios para ingresar al valle de Nar Phu, saldremos a explorar Katmandú junto a un guía local.
Visitaremos Pashupatinath, uno de los templos hinduistas más sagrados de Nepal. A orillas del río Bagmati presenciaremos las ceremonias de cremación y nos acercaremos a una manera diferente de comprender la muerte, la espiritualidad y el ciclo de la vida.
Después conoceremos Swayambhunath, la antigua estupa budista que observa la ciudad desde lo alto de una colina. Entre banderas de oración, peregrinos y monos, comenzaremos a descubrir cómo el hinduismo y el budismo conviven y se entrelazan en la vida cotidiana de Nepal.
También caminaremos por la plaza Durbar de Katmandú, entre antiguos palacios, templos y callejones que conservan parte de la historia de la ciudad. Allí conoceremos el Kumari Ghar y la tradición de la Kumari, la niña considerada una diosa viviente.
Por la tarde nos encontraremos con el equipo de trekking para conversar sobre el camino que tenemos por delante, revisar los últimos detalles y resolver cualquier compra o preparación pendiente.
Será nuestro primer día completo en Nepal: una entrada a su historia, sus creencias y sus contradicciones antes de dejar atrás la ciudad y comenzar el viaje hacia el Himalaya.
Noche en Katmandú.
Dejaremos atrás Katmandú para comenzar el viaje hacia el interior de Nepal. En esta ocasión viajaremos en un colectivo local, el único transporte público que utilizaremos durante toda la expedición.
Elegimos hacer este tramo de esta manera porque queremos conocer Nepal no solamente a través de sus paisajes, sino también desde su vida cotidiana. Compartir el camino con pasajeros locales nos permitirá acercarnos a una experiencia más auténtica del país y observar cómo se viaja realmente entre sus ciudades y pueblos. Los colectivos son cómodos y ofrecen condiciones similares a las de los jeeps privados que utilizaremos durante el resto del recorrido.
A través de la ventana veremos cómo la ciudad va quedando atrás y el paisaje se transforma en valles, ríos, pequeños poblados y terrazas de cultivo sobre las laderas.
Antes de llegar a Besisahar cambiaremos el colectivo por un jeep 4x4 local para completar el último tramo hasta Chiti. El camino se volverá más angosto e irregular, anticipando nuestro ingreso a las zonas montañosas.
Al llegar nos instalaremos en la aldea y tendremos nuestro primer contacto con la comunidad que nos recibirá al día siguiente. Después del movimiento de Katmandú y de varias horas de ruta, Chiti marcará también un primer cambio de ritmo.
Trayecto aproximado: 8 a 9 horas por tierra.
Noche en Chiti.
Dedicaremos el día a conocer una escuela muy especial: la primera de Nepal en prohibir la violencia como método educativo. Un proyecto que propone otra manera de enseñar y de acompañar a los chicos, en un entorno rural muy diferente al nuestro.
Compartiremos tiempo con sus estudiantes, participaremos en juegos y conoceremos de cerca cómo transcurre la vida en la escuela. Será un encuentro sencillo y genuino, pensado para acercarnos, conversar y aprender unos de otros.
La visita también nos permitirá descubrir la vida cotidiana de una auténtica aldea nepalí, rodeada de campos, montañas y un paisaje increíble. Desde allí podremos apreciar el Manaslu, la octava montaña más alta del mundo.
Más que una parada dentro del recorrido, será una oportunidad para conocer Nepal a través de su gente y recordar que muchas veces los encuentros más sencillos son los que terminan dejando la huella más profunda.
Jornada en la escuela y encuentro con la comunidad.
Noche en Chiti.
Comunidad y acceso
Día 5
Nos despediremos de Chiti y volveremos a Besisahar para tomar el camino que se interna en las montañas. Desde allí continuaremos en un jeep 4x4 local siguiendo el curso del río Marsyangdi hasta llegar a Koto.
Será un trayecto de caminos angostos e irregulares, atravesando pequeños pueblos, bosques y paisajes que irán cambiando a medida que ganemos altura. Durante unas pocas horas pasaremos del entorno rural y subtropical de Chiti a un escenario cada vez más montañoso.
El viaje puede ser movido y será parte de la experiencia de recorrer una región donde las rutas se adaptan a la geografía del Himalaya. A un lado tendremos las paredes de la montaña; al otro, el río avanzando por el fondo del valle.
En Koto conoceremos a los dos guías de montaña y a los porteadores que nos acompañarán durante todo el trekking. Junto a ellos prepararemos las mochilas y revisaremos los últimos detalles antes de comenzar a caminar.
La idea será llevar con nosotros solamente lo necesario para cada jornada y liberarnos de peso. Quien lo desee podrá entregar hasta 10 kilos de su equipaje para que sean transportados por un porteador.
Koto será nuestra última parada antes de ingresar a pie en el valle de Nar Phu.
Trayecto aproximado: 6 a 7 horas en jeep 4x4.
Noche en Koto, a 2.740 metros de altitud.
Trekking Nar Phu
Días 6–10
Arrancaremos temprano y cruzaremos el río Marsyangdi por un puente colgante para entrar al valle de Nar Phu. A partir de acá dejaremos atrás los caminos transitados y empezaremos a meternos en una de las regiones más aisladas del Himalaya.
La primera parte de la caminata será bastante llevadera. Avanzaremos entre bosques, cruzaremos el río Nar y seguiremos un sendero que atraviesa cañones y profundas gargantas. Durante el día pasaremos por varios puentes colgantes, con el río acompañándonos desde el fondo del valle.
Almorzaremos en Chomcho y después continuaremos por la ribera oriental del río. A medida que ganemos altura, el bosque se irá haciendo más escaso y el paisaje empezará a volverse más abierto, árido y montañoso.
El desafío más importante llegará al final de la jornada: una subida pronunciada de entre 45 minutos y una hora nos llevará hasta Meta, una pequeña aldea ubicada sobre una meseta a 3.500 metros.
Será un día largo y exigente, especialmente por tratarse de nuestra primera jornada de trekking. Pero también será el momento en que vamos a sentir que dejamos atrás la ruta y entramos de verdad en el Himalaya.
Caminata aproximada: 8 a 9 horas.
Desnivel positivo: 760 metros.
Noche en una casa de montaña en Meta, a 3.500 metros de altitud.*
Saldremos de Meta y seguiremos avanzando hacia el interior del valle. El sendero comienza de manera bastante tranquila, entre bosques bajos de enebros y zonas de pastoreo de yaks, antes de descender hasta un pequeño río.
Después de cruzarlo tendremos una subida corta pero intensa que nos llevará hasta Chyakhu, donde haremos una pausa para almorzar y recuperar energías.
Por la tarde el camino tendrá varias subidas y bajadas hasta llegar a Kyang, uno de los antiguos asentamientos khampa de la región, hoy prácticamente abandonado. Desde ahí seguiremos por un sendero que atraviesa enormes formaciones de roca y se mete cada vez más profundo en el valle.
El paisaje irá cambiando frente a nosotros: la vegetación quedará atrás, las montañas se volverán más áridas y el terreno empezará a mostrar ese costado crudo y remoto que fuimos a buscar.
Cerca del final aparecerán, del otro lado del río, antiguos fuertes, construcciones en ruinas y chörtens que anuncian la cercanía de Phu. Cruzaremos el río Phu por un puente colgante y, finalmente, veremos la aldea por primera vez, levantada sobre una pequeña colina en medio del valle.
Después de una jornada larga, llegar caminando a un lugar tan aislado va a ser uno de esos momentos que justifican todo el esfuerzo del camino.
Caminata aproximada: 8 a 9 horas.
Noche en una casa de montaña en Phu, a 4.080 metros de altitud.
Después de dos jornadas largas de caminata, este día no tendremos que guardar todo para seguir avanzando. Vamos a despertarnos en Phu y quedarnos allí, dándole tiempo al cuerpo para adaptarse a la altura y a nosotros para conocer la aldea con más calma.
Por la mañana caminaremos hasta el monasterio de Tashi Lhakhang, construido sobre una cresta al noreste del pueblo. La subida será corta y nos ayudará con la aclimatación. Desde arriba tendremos una vista privilegiada de Phu y de todo el valle que recorrimos para llegar hasta acá.
Nos tomaremos un tiempo para recorrer el monasterio, observar sus detalles y disfrutar del silencio del lugar antes de regresar a la aldea para almorzar.
Por la tarde caminaremos hasta una meseta al sur de Phu, donde se conservan las ruinas de antiguos asentamientos. Después volveremos sin apuro por los callejones del pueblo, entre casas de piedra construidas sobre las terrazas de la montaña.
Será un día para movernos, pero a otro ritmo. Para mirar con más atención, cruzarnos con la gente que vive en Phu y entender un poco mejor cómo es la vida en una aldea tan aislada del Himalaya.
Caminatas de aclimatación y recorrido por la aldea: entre 4 y 5 horas.
Segunda noche en Phu, a 4.080 metros de altitud.
Nos despediremos de Phu y volveremos sobre parte del camino recorrido, esta vez tomando el desvío que conduce hacia Nar Phedi. Será una jornada de unas seis o siete horas entre pastizales de altura, montañas y profundas gargantas.
Descenderemos hasta el río Phu y lo cruzaremos cerca del punto donde se encuentran los valles de Nar y Phu. Desde allí nos quedará una última subida corta hasta el monasterio Thrang Choepel Ling, nuestro hogar por esa noche.
Dormir en un monasterio budista en medio del Himalaya será una de las experiencias más especiales del viaje. No llegaremos solamente para visitarlo y seguir camino: tendremos la oportunidad de quedarnos, compartir la cena con los jóvenes monjes y acercarnos por unas horas a su vida cotidiana.
El alojamiento será sencillo, en sintonía con el lugar. Acá el valor no estará en las comodidades, sino en la posibilidad de despertarnos rodeados de montañas, escuchar los sonidos del monasterio y habitar un espacio al que muy pocos viajeros llegan.
Dependiendo de las reglas y actividades del día, podremos observar o participar de las oraciones junto a los monjes. Nada estará armado especialmente para nosotros, y justamente ahí estará lo más lindo: compartir el monasterio tal como es, respetando sus tiempos y sus costumbres.
Después de varios días de caminata, vamos a terminar la jornada cenando y durmiendo en uno de esos lugares que probablemente recordemos mucho tiempo después de haber vuelto.
Caminata aproximada: 6 a 7 horas.
Noche en el monasterio Thrang Choepel Ling, en Nar Phedi, a 3.490 metros de altitud.
Quienes quieran podrán empezar el día participando de las oraciones de la mañana junto a los monjes. Después desayunaremos en el monasterio y nos prepararemos para retomar el camino hacia Nar.
La jornada arrancará con una subida constante y bastante exigente de aproximadamente dos horas. A medida que ganemos altura, las vistas se irán abriendo sobre los valles, los ríos y las montañas que nos rodean. Las formaciones geológicas del camino harán que el paisaje se sienta cada vez más amplio y diferente a todo lo recorrido hasta ahora.
Cuando la pendiente empiece a aflojar, aparecerán un gran chörten y un largo muro de piedras mani grabadas con oraciones budistas. Será la señal de que estamos cerca. Un poco más adelante entraremos finalmente a Nar, una aldea construida a 4.110 metros de altura.
Después de almorzar saldremos a recorrerla a pie, sin apuro. Caminaremos por sus callejones, entre casas tradicionales de piedra, animales y escenas de la vida cotidiana. Nar comparte muchas características con Phu, aunque su terreno más abierto y su distribución hacen que se sienta distinta.
Este será también el lugar donde descansaremos y nos prepararemos para el día más exigente de la expedición: el cruce del paso Kang La.
Caminata aproximada: 4 a 5 horas.
Desnivel positivo aproximado: 620 metros.
Noche en una casa de montaña en Nar, a 4.110 metros de altitud.
Regreso
Días 11–14
Este será el día más largo y exigente de toda la expedición. Saldremos de Nar antes del amanecer y comenzaremos a caminar por un valle amplio, siguiendo una pendiente gradual mientras el paisaje se va iluminando a nuestro alrededor.
Después de pasar el campamento alto de Nar, el terreno se volverá más empinado y pedregoso. Cruzaremos un río y encararemos el tramo final hacia Kang La: una subida sostenida en la que tendremos que avanzar con paciencia, encontrar nuestro propio ritmo y apoyarnos como grupo.
Alcanzar el paso, a 5.320 metros de altura, será el punto más alto del viaje. Desde allí tendremos una vista panorámica del Annapurna II, el Gangapurna y el Tilicho Peak. Después de tantos días de camino, estar parados frente a esas montañas será uno de los grandes momentos de la expedición.
Pero llegar al paso será solamente una parte del desafío. Nos espera un descenso largo y pronunciado por un sendero angosto, con varias curvas y tramos que exigirán mucha atención. Poco a poco dejaremos atrás el terreno rocoso, atravesaremos pastizales alpinos y volveremos a encontrarnos con la vegetación.
Según las condiciones de nieve o hielo, utilizaremos microspikes, y los bastones de trekking serán especialmente importantes durante la bajada. Nuestros guías evaluarán el terreno y marcarán el ritmo para que todo el grupo pueda avanzar de forma segura.
Después de entre 12 y 14 horas de caminata llegaremos a Ngawal. Va a ser un día duro, de esos que ponen a prueba el cuerpo y la cabeza, pero también uno de los que difícilmente olvidemos.
Caminata aproximada: 12 a 14 horas.
Punto más alto: paso Kang La, a 5.320 metros.
Noche en una casa de montaña en Ngawal, a 3.660 metros de altitud.
Después del esfuerzo enorme del día anterior, vamos a despertarnos en Ngawal con algunas de las mejores vistas del viaje. Mientras desayunamos podremos contemplar el Annapurna II, el Gangapurna y el Tilicho Peak, esta vez desde el otro lado del paso Kang La.
Será nuestra última mañana caminando en el Himalaya. Empezaremos a descender hacia el valle del río Marsyangdi, atravesando las aldeas de Ghyaru y Pisang. El paisaje volverá a cambiar: poco a poco dejaremos atrás el terreno árido de la altura y empezaremos a reencontrarnos con los bosques, los cultivos y los pueblos del valle.
Después de cruzar el río Marsyangdi continuaremos por el camino que acompaña su curso hasta llegar a Chame, la principal localidad del distrito de Manang.
Será una jornada más tranquila que la anterior, aunque todavía nos quedarán varias horas de caminata. Un día para bajar el ritmo, repasar todo lo vivido y despedirnos de a poco del sendero.
Al llegar a Chame podremos sacarnos las botas sabiendo que completamos la parte a pie de la expedición.
Caminata aproximada: 6 a 7 horas.
Noche en una casa de montaña en Chame, a 2.670 metros de altitud.
Después de nuestra última noche en la montaña, vamos a dejar Chame para emprender el regreso a Katmandú. Será una jornada larga por tierra, volviendo sobre los caminos que conectan las pequeñas localidades del Himalaya con el resto del país.
La primera parte del trayecto será por caminos de montaña hasta llegar a Besisahar. Allí cambiaremos de vehículo y continuaremos rumbo a Katmandú, atravesando nuevamente valles, ríos, terrazas de cultivo y pueblos.
Después de tantos días caminando, el regreso será también un momento para descansar, mirar el paisaje desde la ventana y empezar a procesar todo lo que vivimos. En pocas horas volveremos a encontrarnos con el movimiento, los sonidos y el ritmo de la ciudad que dejamos atrás al comienzo del viaje.
Llegaremos a Katmandú para instalarnos nuevamente en nuestro alojamiento, disfrutar de una ducha caliente y reencontrarnos con algunas comodidades que, después de una semana en la montaña, seguramente vamos a valorar de otra manera.
Trayecto aproximado: 10 a 12 horas por tierra.
Noche en Katmandú.
Llegamos al último día de la expedición. Según el horario de cada vuelo, habrá tiempo libre para volver a caminar por las calles de Thamel, comprar algún recuerdo o simplemente sentarse a tomar algo y disfrutar una última vez del movimiento de Katmandú.
Después de dos semanas compartiendo rutas, aldeas, montañas y muchas horas de caminata, llegará el momento de despedirnos. Cada viajero tendrá su traslado coordinado desde el alojamiento hasta el aeropuerto.
Nos vamos a volver con las imágenes del Himalaya, pero también con todo lo que pasó alrededor: los encuentros, las conversaciones, el cansancio compartido y esos pequeños momentos que nunca aparecen completos en un itinerario.
La expedición termina en Katmandú, aunque seguramente algunas partes del viaje sigan acompañándonos mucho tiempo después de volver a casa.
Tiempo libre según el horario de cada vuelo.
Traslado al aeropuerto y fin de la expedición.
Galería
Qué incluye
- Traslados IN - OUT al aeropuerto en Kathmandú.
- SEGURO MÉDICO
- Traslados a todos los destinos
- Hotel en Kathmandú base doble (5 comidas)
- Entradas a los templos.
- Hospedajes en casa de té local durante el trekking. (3 comidas diarias)
- Todos los permisos para la región de Annapurna (Restricted Area, MCAP, ACAP).
- Todos los permisos para la región de Manaslu (Restricted Area, MCAP, ACAP).
- 2 Guías locales certificado + porteadores.
- Todas las comidas antes mencionadas.
- Coordinación logística y soporte antes y durante el viaje.
- Seguro médico, registro fotográfico y regalo sorpresa.
- Líder de expedición de habla hispana.
- Registro fotográfico y videográfico del viaje.
Qué no incluye
- Vuelos internacionales.
- Visa. (50usd)
- Propinas.
- Comidas no especificadas en el itinerario.
- Gastos personales durante el trek (wifi, duchas, bebidas que no sean agua, etc.).
- Equipo de montaña.
- Gastos personales, regalos, etc.
Tu lugar en Nepal, al mejor precio.
Reservá antes y convertí este viaje extraordinario en tu próxima gran historia.
